Antes de poder utilizar la IA para potenciar tu creatividad, debes comprender qué es realmente la creatividad y descubrir que ya la posees. Desmontamos el mito de que la creatividad es un don excepcional. No lo es. Es una habilidad. Y, como cualquier habilidad, se puede entrenar, medir y mejorar. Esta primera sesión es como una sesión de entrenamiento en el gimnasio de la creatividad.
Los participantes toman parte en la «Prueba de Usos Alternativos» de Guildford, una clásica prueba académica de pensamiento creativo que, en este caso, se lleva a cabo en directo con ayuda de la inteligencia artificial. Los participantes generarán ideas y la IA las puntuará en función de su cantidad, amplitud, elaboración y originalidad. Es una experiencia estimulante y competitiva que revela de inmediato a las personas algo cierto sobre su forma de pensar.
A continuación, pasamos a un ejercicio de combinación de conceptos: toma dos cosas que no tengan relación entre sí, fúndelas y crea algo nuevo. (Croissant + donut = Cronut. ¿Cuál es el tuyo?) Una vez más, la IA actúa como facilitadora, estimuladora y fuente de comentarios.
Terminas con ejercicios de escritura y visualización, no con el fin de crear un trabajo acabado, sino para desarrollar la capacidad creativa interna de la que depende toda generación de ideas.
Conclusión: la creatividad no es ningún misterio. Se puede entrenar. Y la IA es una compañera de entrenamiento extraordinariamente paciente.